miércoles, 1 de noviembre de 2017

Cosas para leer: La Canción de Bêlit de Rodolfo Martínez y Robert E. Howard

Portada

Conan es uno de los personajes más recordados y rememorados del pulp, popularizado por los cómics y el cine, la obra literaria ha sido ampliada, retocada y analizada por diversos autores anglosajones (L. Sprague de Camp, Robert Jordan o Poul Anderson, entre muchos otros) de forma que el material escrito por otros autores multiplica, por mucho, el creado por Howard. Este libro es un caso excepcional ya que es, que yo sepa, el primer pastiche de autor español publicado en forma de novela (fuera del circuito de los fanzines) Y se trata curiosamente  de una obra híbrida, que utiliza como marco el relato original de la Reina de la Costa Negra para situar una serie de acontecimientos insertos  cronológicamente entre los primeros y los últimos capítulos de dicha historia.

El coautor de esta Canción de Bêlit, Rodolfo Martínez, ya está bregado en el campo de las versiones no canónicas de personajes míticos con sus loables pastiches holmesianos. En estos, publicados hace poco en forma de omnibus como Los archivos perdidos de Sherlock Holmes, no se limita a contar nuevas aventuras del personaje si no que, especialmente según avanza la serie, se atreve a hacer cruces delirantes/geniales con personajes y universos a primera vista alejados del detective de Baker Street. 

Junto a Conan y Bêlit el autor juega con una multitud de personajes, algunos nuevos, otros presentes en el relato original y aún otros, quizás lo que resulte más extraño, procedentes de otros relatos de Conan que vuelven a cruzarse, de forma quizás  algo inverosímil, en la vida del cimerio.  Pero no se limita a crear personajes si no que crea toda una nueva región en el mundo hibóreo, un reino misterioso que sirve como marco y motor de gran parte de la trama y cuya historia afecta a una amplia parcela de la historia del mundo conocida hasta el momento.

Desde el punto de vista del purista howardiano el relato a veces resulta demasiado prolijo, demasiado complicado y demasiado grande para insertarse en un relato tan directo como, al fin, es el original. La historia que escribe Howard es tosca, cierto, y nos deja abiertas las posibilidades de ese tiempo intermedio, pero en ella todo gira en torno al amor trágico, o incluso mórbido, de los protagonistas y aquí otros eventos y elementos ocupan nuestra atención y nuestro tiempo. A veces, además, estos elementos me parecen muy alejados de la escala manejada en el relato original, más propia de la historia de piratas clásica que los grandiosos conflictos que plantea Rodolfo Martínez.  

Olvidando estas quejas más puristas, y algún detalle más de construcción del mundo que no termina de convencerme, el relato es interesante, dinámico y espectacular. Conan y Bêlit son personajes reconocibles y bien trazados, quizás menos hieráticos que sus versiones originales, pero también más humanos. La descripción de los combates y las batallas salpican el relato, narradas con pulso  y dinamismo, mientras que las escenas más diplomáticas no desmerecen ni resultan aburridas. 

El libro se acompaña de una gran portada a todo color de Bregoán Álvarez y cuatro ilustraciones interiores en grises (que sirven para dividir el relato en cuatro partes) de Juan Alberto Hernández. Además del texto ampliado de la Reina de la Costa Negra, el volumen incluye una nueva traducción de la Era Hibórea (ensayo de Howard en que relata la historia de su mundo ficticio)  una breve Posible biografía de Conan,  y una Nota final en que el autor explica algo del proceso de redacción del libro y algunos de los motivos para los cambios y adiciones al universo hibóreo. Cuatro mapas, alguno de ellos algo redundante, completa el material ofrecido.


Puntuación: 7/10
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