viernes, 6 de enero de 2017

Escocia en la época de Solomon Kane: Las Highlands


Las Highlands, las Tierras altas o en gaélico A' Gàidhealtachd ("Tierra de los gaélicos") a veces también las Tierras altas y las Islas, son la parte más agreste del territorio Escocés y aquella en que la cultura es más similar a la cercana Irlanda que a sus vecinos, y compatriotas, de las Tierras Bajas.

Geografía
Las Tierras Altas se dividen en dos zonas separadas: las Tierras Altas propiamente dichas y las Hébridas o Islas Occidentales; las Orcadas y las Shetland (al norte) a veces se incluye dentro de la designación de Tierras Altas pero, en puridad, tienen su propia cultura, con fuerte influencia escandinava.
En general se trata de un territorio montañoso, con alturas relativamente modestas pero, especialmente en la vertiente norte, valles escarpados y de difícil acceso. En los valles y altiplanicies se forman abundantes turberas y pantanos que dificultan aún más el transito, especialmente para aquellos que no conocen el terreno.  El clima es severo, frío y muy lluvioso, con abundantes tormentas, especialmente en las Hébridas.

La población más importante es Inverness (o  Inbhir Nis), en una posición estratégica sobre el río Ness y con una fortaleza que ha sufrido repetidos asedios y saqueos por parte de los belicosos MacDonald de las Islas. Es un puerto muy activo y una ciudad de mercado para todos los territorios circundantes. Tiene una historia larga y curiosa, siendo supuestamente sede de una fortaleza del rey picto Brude en el siglo VI y una de las fortalezas principales del rey Macbeth (Mac Bethad mac Findlaích). Pero, en gran parte, la villa actúa como una extensión de las Tierras Bajas, ajena al sistema de clanes y, en gran medida, usando la lengua scots para sus actos oficiales y su vida cotidiana.

Cultura
No existen universidades ni escuelas superiores en las Tierras altas y la mayoría de la educación tiene lugar en el ámbito doméstico, normalmente en lengua gaélica y scots, y en el caso de las élites incluso con algo de latín. La diferencia entre el gaélico culto y el popular es muy marcada, siendo la forma culta muy similar al gaélico irlandés y más diferenciada la forma popular.

Las narraciones tradicionales incluyen las leyendas de Cú Chulainn del Ulster y, sobre todo, el ciclo Feniano pero también historias y leyendas locales y regionales. A menudo estas narraciones se cantan, en forma de baladas, también se conocen baladas sobre sucesos históricos (algunos tan lejanos como el siglo XIII o incluso más allá) y sobre acontecimientos contemporáneos. No es raro que una misma melodía sea adaptada repetidamente a distintas historias y personajes.

Como en Irlanda era práctica común el fosterage, la tradición de origen escandinavo de enviar a los hijos a criarse con otro clan, para forjar lazos muy fuertes entre familias.

La gaita es un elemento relativamente común de la música popular europea de la época, pero parece que los escoceses de las Tierras Altas las valoraban principalmente como instrumentos de guerra, llevándolas con ellos a las batallas. Para las fiestas populares, muy comunes pese a la oposición de la nueva iglesia escocesa a la música seglar, era más común el uso del  "violín tradicional", la flauta dulce y varios instrumentos de percusión. El arpa (clàrsach), por otra parte, es muy apreciada en las cortes de los jefes y los buenos arpistas muy valorados.

Sobre los nombres de la gente de las Tierras altas es totalmente utilizable la información sobre nombres gaélicos ya aparecida en el blog, sobre los nombres de clanes la wikipedia tiene una amplia lista de clanes escoceses (aunque incluye también los de las Tierras bajas).

Extructura de un clan (Clann)
Organizados de forma similar a la de los clanes irlandeses, aunque el hecho de convivir con un sistema feudal tradicional complica un poco más la descripción. 

La propiedad de la tierra es legalmente del clan en su conjunto, aunque de forma efectiva es ejercida por los jefes, que conforman la nobleza de la región. Las tierras comunales son designadas como dutchás en gaélico escocés, mientras que las tierras poseídas por derecho feudal (entregadas por la corona a los nobles) se designan como oigreachd. Las tierras comunales se redistribuyen cada cierto entre los seguidores del clan pero las feudales son hereditarias.

Es posible que un jefe de clan tenga un título nobiliario por el que es reconocido, normalmente el de laird o señor pero algunos poseen título superiores, como el conde de Argyll, que es también jefe del clan Campbell. Por debajo de estos en autoridad se encuentran los Tacksmen (o Fear-Taic) que ocupan una posición intermedia entre el señor y los campesinos; ellos mismos actúan como propietarios de una porción de las tierras del clan y también son los encargados de recoger y gestionar las rentas (calp). Estos tacksmen suelen ser familiares del jefe, o al menos miembros lejanos de su parentela o fine.

También cobran gran importancia en la organización social del clan los buannachan (guerreros), los seanachaidh (historiadores-narradores) y los bardos (fili) y músicos, que forman una clase de pequeña nobleza o  dependiente de los jefes. Estas profesiones, y otras igualmente especializadas, suelen tener un carácter hereditario y se forman verdaderas dinastías vinculadas a clanes concretos.

Aunque el nombre del clan se vincula al apellido de su linaje principal o dirigente dentro de cada uno pueden existir diferentes familias y linajes, algunas de las cuales comparten el apellido (y normalmente son designadas con un nombre de lugar además de este, para distinguirse) y otras muchas no. Con el tiempo estas familias dependientes pueden llegar a independizarse, convirtiéndose en clanes por si mismos, o pasar de un clan a otro.

El clan cumple funciones judiciales, siendo el arbitraje del jefe y un consejo de notables la forma más común de resolver las disputas internas. Las que se producen entre miembros de clanes distintos normalmente se confiaba en un sistema de arbitraje por miembros de ambos clanes y presidido por otro señor vecino para evitar partidismos. Pero a menudo estas disputas devienen en feudos y luchas entre clanes que se pueden volver muy sangrientas, como el largo feudo entre los MacDonald de Uist y los MacLeod.

A lo largo del siglo XVI la corona escocesa hace varios intentos de limitar el poder y la independencia de los señores de las tierras Altas y, especialmente, de las Islas Exteriores. Movimiento cuya culminación tendrá lugar ya en siglo siguiente con los estatutos de Iona de 1609.

Religión
Mientras las Tierras Bajas durante el siglo XVI se ven completamente transformadas en el terreno religioso por la Reforma, fundamentalmente de inspiración calvinista y el nacimiento de la kirk (la Iglesia Nacional Escocesa), las Tierras Altas se encuentran en una situación más compleja.

En primer lugar sobreviven abundantes restos de una tradición popular precristiana, o al menos no cristiana, en forma de creencias en las hadas, los poderes de las rocas y las fuentes curativas o en la "segunda visión".

En segundo lugar gran parte siguen siendo católicos, al menos en el dogma si no en la práctica, aunque la distribución es muy irregular y depende mucho de la actitud de los jefes y nobles: donde estos permanecen fieles a la fe de Roma sirven como protectores de sacerdotes y agentes del continente, pero donde estos han seguido el camino de la Reforma los dichos agentes son expulsados.

Sin embargo, al contrario que en la mayoría de Europa, la persecución religiosa no es demasiado intensa en Escocia y los casos de ejecuciones o tortura son muy raros. Un informe de 1600 considera que, por entonces, aún un tercio de la población sigue siendo católica.

En tercer lugar, y en menor medida, incluso aquellos que abrazan la reforma suelen hacerlo en una visión menos "radical" (o puritana) que sus homólogos de las Tierras Bajas (lo que en el siglo siguiente se manifestará en el enfrentamiento entre la visión presbiteriana y episcopal de la iglesia reformada escocesa, hoy dos confesiones separadas).

La guerra
Los hombres del clan deben servicio militar a su jefe en caso de conflicto, además de existir una clase de soldados profesionales, los ya mencionados buannachan. 

A lo largo del siglo muchos hombres de los clanes, especialmente de las Hébridas y de los clanes MacLeod, MacQuarrie, MacLean, Campbell y  MacKay,  parten a luchar como mercenarios en tierras extranjeras, especialmente en Irlanda donde serían conocidos como albanach. La mayoría de ellos lo hacen de forma estacional, para ampliar sus magros beneficios agrícolas, pero otros hacen su vida y su carrera en la isla vecina. Es más raro, pero no desconocido, encontrar mercenarios escoceses en el continente, especialmente en Francia por los antiguos vínculos entre ambos países.

El armamento típico de un guerrero profesional de las Tierras altas incluye el arco corto (la introducción de las armas de fuego está aún en su infancia) y  el claymore o espadón, o bien la espada ancha y el escudo pequeño, o tarja, además de la daga o dirk. Según pasa el siglo, y durante el siglo siguiente, los arcabuces cobran mayor importancia, pero los montañeses son conocidos por su gusto por buscar siempre el cuerpo a cuerpo. La mayoría no llevan armadura, aunque si pueden conseguirlo si cuentan al menos un casco simple, pero algunos utilizan cotas de mallas (consideradas anticuadas en otras partes de Europa) o chaquetas acolchadas. Las levas de los hombres comunes de los clanes solían ir peor equipadas, con armas de baja calidad o anticuadas.

Economía
La tierra era en general pobre, más adecuada para la ganadería trashumante que para la agricultura. El ganado bovino es el más apreciado, aunque durante el siglo hay un incremento del ganado ovino y de la producción de lana, por lo general se trata de ejemplares pequeños y resistentes y se utilizan tanto para carne como para leche y la producción de quesos. 

La piratería y el robo de ganado son en muchos casos complementos naturales de la economía para sus habitantes. Algunos clanes, como los Ferquharson o  los MacFarlane han convertido la extracción de dinero de protección a los terratenientes de las Tierras Bajas es una de sus fuentes principales de ingresos.

Vestuario highlander
Los testimonios sobre como vestían las gentes que describimos en esta entrada en el siglo XVI son relativamente escasos, lo que si es seguro es que no vestían kilts modernos y también es seguro que no existía una identificación única entre clanes y tartanes determinados, ambas innovaciones del siglo XVIII.

Una característica que los visitantes destacan es que los montañeses, especialmente los pobres, a menudo llevaban las piernas al descubierto (de ahí el apodo de redhshanks) en vez de usar calzas como es la moda en las tierras del sur. Es muy posible que la mayoría vistieran algo muy parecido al leine que ya he descrito en relación a los gaélicos de Irlanda, una camisa larga teñida a menudo de azafrán (por los que podían permitírselo) y plisada en la parte inferior, junto con un manto o capa más o menos largo de lana (brat) y que podía ser de cuadros o liso. Es muy posible también que los diseños de estos mantos tuvieran patrones regionales más o menos marcados (producto de la disponibilidad limitada de recursos, el gusto de un número limitado de fabricantes, etc), aunque posiblemente los colores más comunes fueran el marrón y el verde.

Además de la camisa y el manto también aparecen referencias al uso de chaquetas cortas de piel (inar) y chaquetas acolchadas (cotun) y sólo ocasionalmente pantalones o calzas (triubhas) de distinta longitud, normalmente ajustados. Normalmente llevan la cabeza descubierta (la "gorra" o boina azul que será típica de la indumentaria de las Highlands a partir del siglo XVII aún estaba en el XVI limitada a sus vecinos de las tierras bajas) o utilizan el manto para cubrirse.

Es, sin embargo, posible que hacia finales del siglo XVI si empezara a utilizarse el actualmente llamado "gran kilt", Feileadh Mòr en gaélico actual, es decir: un manto normalmente a cuadros, de gran longitud (su longitud exacta es discutida) envuelto en torno al cuerpo, vestido debajo, y no encima, del cinturón. Este se convertirá en el siglo siguiente en el vestuario común de los montañeses hasta el fracaso de la revuelta Jacobita (y el que podemos ver en la serie Outlander, por ejemplo) y después sería reemplazado por el moderno kilt (más sencillo de vestir).

Las mujeres visten también con una larga camisa interior, en este caso casi hasta el tobillo, cubierta por un vestido no muy diferente al utilizado por las mujeres en la Inglaterra Rural, normalmente también acompañado de un manto y posiblemente algo anticuado para los estándares del continente. La pieza típica de vestuario documentada en el siglo XVII (de nuevo la información sobre el vestuario femenino es mucho más escasa que sobre el masculino en el siglo XVI, por lo que es posible que ya fuera utilizado en la época que nos interesa) es  el earasaid, un amplio manto que  a menudo era sujetado en el cuello por un broche de considerable tamaño de peltre o de plata y por un cinturón sobre el vestido. Normalmente eran de color blanco, con rayas o a cuadros pero, de nuevo, recordar que no existen los colores del clan que lucir en el mismo. 

(Por supuesto puedes ignorar todo esto y considerar que no son escoceses si no "parecen" escoceses; si es lo bastante bueno para Mel Gibson y Braveheart, y la mitad de representaciones de Macbeth que se han hecho, también puede serlo para ti. En realidad gran parte de las imágenes que acompañan la entrada se refieren en realidad a Irlanda, ya que la documentación en la red  relacionada con el vestuario escocés antes del siglo XVII es ciertamente escasa)
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