lunes, 4 de mayo de 2009

Nueva partida de Spirit of The Century

Nueva reunión de aldeanos y nueva sesión de Spirit of The Century, ahora con personajes creados para la sesión, un variopinto grupo de agentes del Club Diógenes encargados de una investigación de asesinato.

La trama a grandes rasgos era la siguiente: Lord Darkstock, un miembro de la Dinastía Nocturna (mi versión de los Nigth Royals que aparecen brevemente en el relato introductorio del manual de Adventure!), intenta recuperar dos rocas traídas por una expedición geográfica de finales del XIX. Estas rocas meteoríticas están infectadas por un hongo alienígena que provoca alteraciones físicas y psíquicas en las personas que sufren una infección por él, pero además someten a las personas a la voluntad de un ser que también cayó con los meteoritos. Lord Darkstock piensa utilizar a los infectados para sus propios planes engañando al ser de la montaña. En su camino se encuentran los miembros de la expedición original y piensa eliminarlos utilizando todos las armas a su cargo. Una vez recuperados estos fragmentos piensa utilizarlos para controlar al ser de la Montaña, ya que este los necesita para extenderse. Este por su parte piensa librarse de Lord Darkstock y una vez recuperados los fragmentos perdidos extender la infección por el mundo.

Pese a que nos divertimos, al menos esa fue mi sensación, creo que como narrador cometí varios errores graves, algunos en el mismo diseño de la aventura y otros en la dirección de la aventura. El más grave creo que fue intentar presentar dos ideas distintas, la Dinastía Nocturna y el hongo alienígena, que son demasiado diferentes, como presentación de Lord Darkstock debería haber escogido un tema que estuviera más vinculado a la esencia del personaje (pese a que la Montaña Maldita aparece en el fragmento original) En cierta forma quería compensar el exceso de acción de la partida anterior (Top Secret Peenemunde) y quizás peque del extremo contrario, un exceso de investigación y trama. En la dirección me faltó velocidad de reacción y, me temo, falta de práctica con el sistema de juego. En determinado momento me bloquee bastante ante una reacción inesperada de los personajes (y sólo después cuando todo estaba ya arruinado se me ocurrió una forma mucho mejor de solventarlo), que llevaron a una confrontación anticipada con el villano que no tenía pensada y que realmente quedo bastante pobre.

De todas maneras creo que algunas cosas pueden salvarse del desastre, como ya he dicho creo que pese a todo fue una sesión divertida, aunque no tanto como otras, y finalmente quedó algo más o menos coherente, aunque no memorable, quizás ayudó también al resultado poco brillante el sueño acumulado por todos los participantes en esta sesión.

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